Que el óxido nunca llegue a mis tuercas y por supuesto: ¡que el escenario me tiña las canas!

sábado, 12 de mayo de 2012

Soledad. Amante inoportuna, sombrero de los calvos, ruido sin ruido, esposa del soltero, trinchera del soldado, bufanda del mendigo, conciencia del culpable, quinto pie de los gatos, yo mí me sintigo.

Idiota. El profesor que me suspendió en Matemáticas, el crítico que puso mal mi disco, lo que me dice el espejo, el que va de listo, nombre de un Rock&Roll, mejor que hijo de puta, otro que yo me sé, la novia de mi novio, la futura novia de mi hijo, lo que nadie cree que es, lo que somos casi todos.
   
Amor. Letra escarlata, maquillaje del sexo, pasión, deseo (no confundir con matrimonio), descalabro, tatuaje, acantilado, cura en falso, laberinto, puerta cerrada, guerra de Troya, amistad breve, mentira piadosa, escaso milagro, iceberg, tormenta de verano, ‘rara avis’, oasis, madre de todo, cerradura sin llave, no se vende en farmacias, deja cicatriz.

Olvido. Carcinoma del tiempo, hipoteca del alma, guerra fría, recuerdo de noviembre, luto de las amantes, crisantemos de boda, ceniza de los días, rima de canción, sarna del calendario, fotos amarillas, libros de viejo, el último verano.

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